Hay lágrimas que pesan,
Que se aferran con uñas y espíritu
A los ojos
Y no hay recuerdo triste
O nostalgia inventada
Que las haga salir.
Hay mentiras exhaustas
Que se quieren disfrazar
De verdades,
Pero hay miedos
Que a veces son
Más fuertes.
Hay lapiceros
Que no resisten la presión
De ser los que tienen que hablar
Y terminan secándose,
Salvándose así de terminar
Convertidos en tinta visceral
Vomitada sobre una hoja
Que solo servirá
Para alimentar una caneca de basura .